Encuentros con extraños

Publicado el 27 febrero, 2004

No intento ser alarmista, como la nueva publicidad de Terra en las paredes del metro, que promete defender a los internautas de los hackers por un módico precio. Pero me temo que si están en lo cierto algunos estudios habrá que añadir nuevos consejos a los que típicamente se solía dar a los niños: «no hables con desconocidos», «no aceptes un caramelo de un extraño».


«Uno de cada seis adolescentes españoles reconoce haber quedado físicamente con personas que han conocido previamente en Internet y, de ellos, siete de cada diez acudieron solos al encuentro«, según el segundo estudio de hábitos infantiles en la Red realizado por la Fundació Catalana per a la Recerca (FCR), en colaboración con la Universidad de Cádiz, en el marco del programa europeo ‘Internet Segura’.
«Además, siete de cada diez menores cree que no ha recibido suficiente información acerca de cómo navegar seguro por la Red a través de sus profesores»
Ante una realidad nueva, las familias todavía no han establecido unas pautas:
«Siete de cada diez usuarios domésticos de Internet admite que no existen reglas en casa sobre el uso de la Red», de acuerdo con una encuesta inédita hasta ahora del Centro de Investigaciones Sociológicas.
Entre tanto, parece que la solución pasa por comprar un móvil a los niños:
«El 40% de las niñas de entre 10 y 14 años tiene móvil frente al 28% de los niños». En La Vanguardia (es de pago, pero en Inicio tienen algunos de los datos en abierto). El tradicional predominio masculino en el ámbito de las nuevas tecnologías se invierte en este caso.
El escenario donde se iniciaban las tan temidas relaciones con desconocidos eran los chats, que van a quedar como propios de una era de Internet, ahora que MSN o Lycos los van clausurando y los chats privados (léase messenger) y las emergentes redes sociales, como Orkut ganan fuerza.
Termino como empezaba… no intento ser alarmista.

Clasificado en Vida Cotidiana.

6 respuestas a “Encuentros con extraños”

  1. JR dice:

    La evolución de la tecnología y de las nuevas costumbres asociadas a ellas ha sido tan fulgurante, tan rápida, que los padres no han tenido casi tiempo para tomar conciencia de si quiera en qué consisten esos avances. No hablemos ya de los peligros o sus implicaciones educativas.
    En fin, no se trata de sacar defectos (ya se encargan los telediarios) a un medio que tiene un potencial para la comunicación y la difusión de la información desconocido hasta hoy; la cuestión es que las personas más vulnerables de nuestra sociedad hagan un buen uso y adopten unas medidas de seguridad que fuera del mundo virtual ya se encargan los padres de inculcarles. O no, pero ésa es otra historia.
    De todas formas, me intriga que, a pesar de la campaña de desprestigio de Internet por parte de los demás medios de comunicación en la que nos dejan un perfil más que preocupante de pederastas, hackers, estafadores y piratas, no se haya creado alarma social ni generara un mayor control paterno en los hogares. Más bien, como dices, la situación no parece preocuparles lo más mínimo. Esto me sugiere un desentendimiento del cuidado y educación de los hijos, lo que me hace sentir bastante pesimista.
    Saludos.

  2. Un tema grave a mi entender es también el de los dialers, una verdadera plaga. Para un niño o un usuario nuevo y confiado, acabar pagando un facturón tras hacer trs búsquedas es bastante probable.

  3. Maelmori dice:

    Esto me recuerda a una conversación de hace tiempo acerca del loco del hacha 😉
    Contaré una anecdota (de primera mano) acerca de un par de chavalas (menores) que se metieron en un chat y que, para gastarle una «broma» a una amiga de clase, le dieron su teléfono a uno de los chavalillos con los que estaban hablando. El chavalillo en cuestion era un cuarentón (me ahorraré calificativos) que se dedicó a llamar a la cria y decirla cochinadas, hasta que sus padres amenazaron, en una de las llamadas, con llamar a la policía. No sé como acabó finalmente la cuestión.
    El problema no acaba ni empieza con Internet. Hay party lines puramente telefónicos, que ahora no están tan de moda, y otros muchos canales por los que un degenerado puede hacer de las suyas. La salida del cole es otro de ellos. El problema empieza y acaba, como señala JR, en la educación de los niños respecto a la confianza y la desconfianza en los extraños.
    Los adultos también podríamos sufrir problemas: no nos son extrañas las historias acerca de la bella mujer que nos invita a una copa, tras la cual nos despertamos en la habitación de un sórdido hotel con un riñón de menos. Son leyendas urbanas, pero el peligro no deja de existir. Y no dejo de recordar la cantidad de páginas igualitas igualitas a las de la cruz roja y la de amazon en lo del 11S, en las que te pedían una mísera donacion de 10 dólares. Las direcciones de estas páginas llegaron masivamente a través del correo electrónico. Y, a juzgar por la URL, ninguna era de la cruz roja ni de amazon. Hace falta ser perro.
    Es decir, asumimos que los padres y los profesores conocen lo suficiente la cultura de Internet como para saber educar a los niños al respecto, y muy bien puede ser al contrario en ocasiones.
    En mi opinión, también nos podría degollar por veinte euros un yonki en pleno mono a la salida del metro de tribunal. Y no por eso hay que comprarse el coche.
    Internet sigue siendo un interesante punto de partida para encuentros profesionales, cosa que cabe destacar. Y reserva gratas experiencias a quien obra con la prudencia suficiente y lo emplea adecuadamente. Pero por supuesto, como todo en la vida, eso implica responsabilidad.

  4. Fire dice:

    Me encanta pensar que los chats, en un futuro, permanecerán a una época pasada y oscura de la historia de internet, igual que ya lo son altavista, netscape o el irc. Al final, como yo digo, todo pasa de moda, y en el 2020 internet será solo esa locura de la década de los 00, igual que el hulahop o el Atari en sus respectivas…

  5. Adrià dice:

    En tintachina es el último sitio donde esperábamos ver un post alarmista. Aunque digas que no quieres serlo, lo estás siendo.
    Las estadísticas están para justificar lo que se quiera justificar, y en este caso es el miedo. El lugar más peligroso para nuestros niños es la calle, o el aotro lado de la reja del colegio, y sin embargo, nos emperramos en ver peligros en internet, igual que cuando hace cien años decían que ir en tren no podía ser bueno para el cuerpo…
    El alarmismo es una de las múltiples formas de ser reaccionario, especialmente cuando se es alarmista con la moral en la mano.

  6. Mery dice:

    Creo que antes de alarmarse hay que informarse.
    Todas las situaciones en las que nos encontramos cada dia son peligrosas para ello tomamos precauciones y damos uso a nuestro sentido racional. Si, podemos correr peligros si quedamos con un desconocido fisicamente, pero para ello tomamos precauciones al igual que en la vida cotidiana. Todo esta lleno de riesgos y seguimos arriesgandonos. No creo que haya que alarmarse.

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