Sobre el cierre de Enredando.com

Publicado el 13 septiembre, 2004

Cuando supe del cierre de Enredando.com no quise abrir de nuevo el capítulo de puntocoms que tiran la toalla, pero al ver en Blogzine la columna que Luis Ángel Fernández Hermana ha publicado en Avui, he querido reproducirla. Es un pequeño jirón de historia.


Fin de Enredando.com
Septiembre de 2004
Luis Ángel Fernández Hermana
Ex-director de Enredando.com

No resulta fácil exprimir en esta columna el conjunto de circunstancias que han determinado el cierre definitivo de la empresa Enredando.com. Sobre todo, no me resulta fácil a mí. Durante ocho años y medio, la revista electrónica en.red.ando se ha publicado religiosamente cada martes en la Red tratando de aportar un poco de luz, de análisis y de reflexión sobre el impacto de Internet, la tecnología más determinante de estas últimas décadas. Y lo ha hecho tratando de cubrir todas los ángulos posibles porque así era, es y será la Red, invasiva, discreta, con vocación de penetrar en todos los resquicios donde la vida, como siempre, equivalga a generar e intercambiar información. Es decir, comunicación.
La revista “vigiló” el impacto de la Red en la sociedad, la política, la ciencia, la tecnología, los medios de comunicación, el periodismo, las organizaciones, el medio ambiente, las relaciones sociales, la economía, las redes ciudadanas, la educación, la salud física y mental…, o sea, lo cotidiano y lo que lo cotidiano construye para mañana a través de cambios culturales, o de su resistencia a ellos. Sus contenidos, pasados por un tamiz parecido a los de las revistas científicas en cuanto a los criterios de calidad, procedían de usuarios experimentados en el uso de la Red e inmersos en un amplio abanico de entornos: la academia, las empresas, las administraciones públicas, los centros de investigación, los medios de comunicación, el sistema educativo, etc. La revista fue saludada como un medio pionero en el ciberespacio y celebrada por la calidad de sus artículos y contribuciones. De hecho, se convirtió en el laboratorio de la empresa Enredando.com donde se cocinaron las ideas que comenzaron a convertirse en productos y sistemas de información y de gestión de conocimiento en red.
A partir de aquí, tan sólo puedo enunciar en unos breves puntos algunos de los problemas que, desde la perspectiva de la Sociedad del Conocimiento, considero determinantes en la desaparición de Enredando.com, sin olvidar, por supuesto, las “leyes de la gravedad” del mundo empresarial que se aplican en todas las circunstancias y que darían lugar a otra tribuna.
1.- La crisis de las puntocom nos dejó, como a tantísimas otras empresas, muy tocados del ala. Una crisis alimentada por una especie de demencia que podríamos denominar de “fumata y fuga”, la cual se apoderó de gente a la que se suponía suficientemente preparada y profundamente conocedora de los entresijos de la economía (presidentes de bancos y entidades financieras, de operadoras de telecomunicación y conglomerados industriales, directores y responsables empresariales formados en los mejores centros de negocio del país y del extranjero, etc.).
La contracción que siguió a la debacle de la bolsa de valores tecnológicos no tomó en cuenta ni la excepcionalidad del paisaje, ni las responsabilidades de quienes ahora seguían teniendo la sartén por el mango y la usaban como llave para cerrar las puertas a una implantación más racional de las tecnologías de la información, en particular de Internet. A nosotros este tortazo nos dolió en lo más profundo de la cuenta de explotación.
2.- La ausencia de un discurso público sobre la Sociedad del Conocimiento trabajado, meditado y consensuado con la sociedad que iba a generar y disfrutar de ese conocimiento. En su lugar, hemos sido víctimas del eslogan fácil y electoralista, del programa coyuntural escrito con “fumata” y vocación de “fuga”. Este déficit sigue vigente y explica la deplorable situación en la que nos encontramos en España, en general, y en Cataluña, en particular.
Nadie sabe a qué se refieren las autoridades o los estudiosos cuando dicen que las “empresas invierten [mucho, poquito o nada] en tecnologías de la información”. Nosotros, sí. Nosotros sabemos que, por lo general, las empresas (o las administraciones) invierten en la conexión a Internet, que usan la web y el correo-e y, como máximo, construyen un portal del empleado (o del ciudadano) o algo parecido. Y punto. O sea, la prehistoria de la Sociedad de la Información, todavía.
No se plantean la utilización de la Red como un activo estratégico que les permita rediseñar procesos internos, conectar inteligencias en función de los proyectos, congregar virtualmente las neuronas deslocalizadas físicamente, extender y explorar la organización en la Red hacia el mercado global que palpita “al otro lado” del ordenador. En suma, no “aplican las tecnologías de la información” para desarrollar sistemas de información y conocimiento que les permita ser más eficientes, más productivos, más cognitivos de sus áreas de trabajo, adquirir un mayor alcance y densidad en cuanto organización. El mercado global es una referencia temida, no una realidad buscada. Esta peligrosa desidia -o inconsciencia- en el discurso oficial y empresarial alcanza cotas alarmantes cuando la examinamos desde campos como la educación, la formación continua, la investigación científica o la reingeniería de los procesos sociales para adecuarlos a los cambios que se están registrando en el mundo y, por supuesto, en nuestra sociedad. A nosotros, este comportamiento temperamental del discurso sobre la Sociedad del Conocimiento y sus manifestaciones tangibles nos supuso un desgaste extenuante pues tuvimos que remar siempre contracorriente, a pesar de que todos decían que la corriente iba a nuestro favor. Nos hubiera gustado tener menos amigos, y más remeros.
3.- La publicidad institucional en la Red. No se entiende todavía por qué el Estado y las CCAA no destinan una parte de sus recursos publicitarios a los medios digitales que están promoviendo, por ejemplo, lo que menciono en el punto anterior. No se entiende ni siquiera por qué no imaginan campañas específicas para el ámbito digital con el fin de que las empresas de todo tamaño, los colectivos espontáneos o profesionales, las organizaciones de diverso signo, accedan a información, ofertas, programas, acciones, etc., sin necesidad de tener que ir, forzosamente, a la web oficial de la entidad pública promotora. La ausencia de políticas de este tipo erosionan considerablemente la base de la joven industria de la información. A nosotros, esta minusvalía cultural se nos convirtió en una afección crónica y terminal de la famosa “liquidez contable”.
4.- Información gratuita vs. Información de calidad (y de pago). Como nos han manifestado cientos de usuarios de Enredando.com cuando supieron que cerraba, para ellos la empresa era un lugar de referencia en Internet para obtener información y conocimiento de calidad. Muy bien. ¿Cómo se consigue esto? Pues con una elaboración conceptual muy investigada para producir información mediante el trabajo en colaboración en red, metodologías de trabajo muy probadas, un artificio tecnológico basado en una arquitectura flexible y robusta del espacio virtual y un mantenimiento profesional riguroso para garantizar la continuidad y el registro adecuado de la participación de los usuarios. El producto de este trabajo es la información que ahora se echa de menos, pero esto requiere financiación y reconversión de este esfuerzo en proyectos exportables a empresas, organizaciones y administraciones. ¿Ocurrió? Véase los puntos anteriores.
A pesar de todo, desde 2002 en adelante, Enredando fue rentable en el sentido de que comenzamos a incrementar el volumen de facturación. Pero la carga de la deuda anterior fue royendo implacablemente los beneficios. ¿Solución? La de siempre: Reducir personal y gastos de todo tipo. Pero al aplicar la “filosofía de trabajo en red” desarrollada por la empresa, se dio la paradoja de que en las fechas de cierre alcanzamos el pico más alto de proyectos y de facturación de los últimos años.
Sabíamos lo que teníamos que hacer y cómo hacerlo en la Red. Pero no fue suficiente. Al final, pagamos nuestros errores en la gestión empresarial, nuestro escaso tamaño frente a la ilusa cultura de “los grandes saben más” y las facturas que he mencionado en los puntos anteriores. Y si las cosas no cambian, quizá muchas otras iniciativas parecidas no tengan un final tan traumático, pero languidecerán en una ciénaga virtual condenada a reinventarse a sí misma o, lo que es peor, a copiar a los demás tarde y mal. Como está sucediendo ahora.
Mientras tanto, mi nueva ventana digital estará en
http://www.lafh.info. Les espero.
Salut
Luis Angel Fernández Hermana

Clasificado en Empresas.

4 Respuestas a “Sobre el cierre de Enredando.com”

  1. qed dice:

    El mensaje de Fernández Hermana me hace pensar en lo difícil que lo tienen los creadores que quieren vivir de su trabajo en el ámbito digital. Todo el mundo asume que un profesor cobre por dar una clase o una conferencia y al mismo tiempo se defiende que su producción intelectual en Internet debe ser del dominio público, y por tanto no hay que pagar por ello. Yo no veo clara la diferencia, y creo que esta esquizofrenia está empobreciendo el campo de la producción en el ámbito digital. Enredando es una víctima más de esta sinrazón.

  2. daniel dice:

    Para mí el cierre de Enredando fue un plao casi a nivel personal (hablo de ello en mi bitácora). La cuestiónes como hacer compatible “procomún” y “dominio público” con ingresos. Creo que los americanos tienen algo avanzado con paypal. Es necesario buscar fórmulas. Ens eptiembre me desayuné con el cierre de En.red.ando y de la revista poética Almacén, vinculada a http://www.librodenotas.com. Igual es que hay que buscar fórmulas alternativas que mezclen bits y ladrillos…Se me ocurre que el material de en.red.ando da para un buen montón de libros de papel de toda la vida…

  3. El analisis de Fernandez H…
    es un testimonio de la complejidad de las iniciativas de desarrollo de la internet que es capaz de apostar a la generacion de valor, proponer alternativas para el capital intelectual, la ciudadania y la cultura, anclada en valores colaborativos.
    La especulacion bursatil no tiene alma, pero en muchos casos tampoco sentido comun, en lo personal, como uno de los cientos, si no miles de autores del mundo iberoamericano, que encontrabamos en [Enredando] un canal con excelente control de calidad para debatir, compartir, contextualizar los cambios que a titulo:
    1. individual
    2. institucional
    3. social
    4. creativo
    5. metodologico
    6. cultural
    7. economico
    8. politico
    9. en los modos de organizacion de las agendas
    10. en el plano gerencial
    estamos viviendo a principios del siglo XXI.
    Como autor, pero tambien como gestor, creo que el cierre de enredando, es la clausura de una ventana para mirar (nos) como herederos de una tradicion de pensamiento, en una lengua comun, para una sociedad e identidades multiples, sentidas en lo latinoamericano y sus ecos, en el marco peninsular o iberoamericano… una esperanza de convivencia democratica, de construccion de colaboracion y coproducciones, ha muerto, con el cierre de [Enredando].
    Seguir analizando, como autores y autoras, la necesidad de que los proveedores de contenidos, los content managers y el conjunto de profesionales de la planilla, que hace posible que una empresa o proyecto, pase o evolucione del papel, las proyecciones financieras y el conjunto de valores que animan a su equipo fundador y promotor, se decante a favor de la solidaridad… a una realidad de cada martes, que podamos esperar con certidumbre, la salida de la nueva edicion… demanda internalizar las lecciones aprendidas.
    En modo alguno, ha ganado, ni la cultura, ni la alta gerencia, ni la vida academica, ni aun… la economia, con el cierre de esta fuente de empleo y conocimiento.
    Hace falta ponerse por un instante en el lugar de autores y autoras, siendo que el tiempo es un activo no renovable, para construir el ansiado consenso y el equilibrio entre: consagrar una parte de la jornada a escribir, documentarse, investigar y participar con los medios a su alcance, en la definicion de un latir, dia a dia, de la internet que deseamos, de la calidad de vida que merecemos y de la cultura que estamos construyendo en las redes colaborativas.
    Quien paga los platos rotos? Quien actualiza la internet? Como se resolvera la cuestion de la calidad de los contenidos, si las personas, no entienden que la calidad cuesta… y que el tiempo es un activo, el cual junto con el talento, es lo unico que en muchos casos tiene un autor (a) despues de un largo entrenamiento y experiencias diversas, para existir y mantener las inversiones en el reciclaje de sus conocimientos, pagando en monedas convertibles, el feedback, especializado para servir con diligencia y efectividad a otras y otros que tuvieron menos tiempo de pensar en las problematicas que nos desvelan, en los temores que nos asaltan, en los suenos de fraternidad universal, que cada uno posee, dentro de su pensar/vivir en coherencia con el ideal humanistico.
    El Caribe, no esta tan lejos del dolor que supone el cierre de un medio de comunicacion, pero mas que todo, cuando se apostaba desde alli a la construccion de un dialogo desprejuiciado, plural, sensible relativo a la calidad de la internet que deseamos construir o ayudar a construir y para qué sociedad del conocimiento y de la comunicacion, en particular.
    El cierre sencillamente perjudica en primer lugar:
    autores y audiencias, porque son ellos y ellas los que demandan de canales de la factura y estilo de enredando, mas como en cualquier actividad donde se implican costos, no tiene caso, inspirar “el parricidio” …si las audiencias no son sensibles, proactivas y se comprometen a garantizar la efectividad, la diversidad y la profundidad de nuevos contenidos en la internet, sera evidente que en unos anos, la sostenibilidad financiera y tecnologica, de estas oportunidades de intercambio cientifico-cultural, se habran privatizado y quien no disponga de una tarjeta de credito en monedas convertibles… no accedera a los contenidos recientes, sino a la protointernet.
    El equilibrio demandado por otros comentarios anteriores, tiene que ver tambien, con liberarnos de las visiones, en el interes personal o en el espiritu de cuerpo como productores de contenidos, tanto en el Norte como en el Sur… para pensar… que la evolucion a la internet, 100% de pay per view…
    originara un impacto perverso en la retroalimentacion de las poblaciones y organizaciones sociales y no lucrativas de Africa, Caribe, America Latina, Oceania, Europa del Este… pues en tal otra calidad…carecen la mayoria de ellas de marcos, presupuestos – y en ocasiones, hasta personal entrenado para el filtrado y seleccion de los mejores contenidos, en funcion de sus metas y objetivos- para seguir retroalimentandose en linea o construyendo comunidades de aprendizaje colaborativo.
    Sobre este ultimo segmento global de las audiencias la cooperacion internacional, los gobiernos a nivel nacional y municipal, tienen la necesidad de desarrollar una aproximacion al problema desde las politicas y los presupuestos, no en las ampulosas declaraciones de las Cumbres regionales.
    Estos temas no son como otros que se pueden resolver cuando los organismos multilaterales o los partidos politicos quieran, cuando comprendan… cuando las burocracias les den las mil y una vueltas: son temas urgencias, porque repercuten en la competitividad, en la exportacion sostenible de servicios, en las alianzas estrategicas, en el desarrollo local en terminos educativos, de asimilacion y difusion de buenas practicas gerenciales… y por consiguiente, perjudican, los cierres de este tipo, a las MyPEs,y a los ciudadanos (as) en terminos generales, en el marco referencial iberoamericano, pero tambien al mismo sector a nivel global, gracias a las aplicaciones o sistemas de traduccion, manual o automatica de tales tipos de contenidos.
    Agradecidos por la oportunidad de volver a compartir el uso de la palabra, abrazos sinceros,
    Yoe F. Santos
    Director Ejecutivo
    Centro Cultural de Intercambio Audio-Visual, Inc
    Republica Dominica
    http://www/cciav.org
    _________
    Presidente
    Utopia & Textos
    Consultores Virtuales, Gerenciales y Academicos
    http://www.utopiaytexto.com
    Republica Dominicana
    Movil
    809 395 5003
    Santiago de los Caballeros,
    4 Noviembre, 2004

  4. Susana Buono dice:

    Hola a tod@s, es triste reconocerlo pero es algo asi como “cronica de una muerte anunciada”, lamento haber dejado de visitar la web, tenia y tengo la vida muy complicada. Hoy cuando quise volver a entrar me encuentro con la triste noticia del fatal desenlace. Echaré en falta tantos artículos y opiniones que me hacían pensar mucho, e incluso intervenir algunas veces.Pero como me respondiera una vez M.A.F.H., el conocimiento nunca se pierde en Enredando. ¿Hay alguna forma de seguir consultando los artículos y publicaciones de la revista? Un virtual abrazo, Susana Buono

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